El restaurante Teatriz destaca porque en un mismo local se dan encuentro cuatro tipos de restaurante diferentes, porque antes era un teatro. Por un lado al entrar os encontraréis con la zona de tapas, frías y calientes, más informal. Si seguís avanzado, en la zona de butacas se encuentra el Restaurante Teatriz, una zona como más elegante con cocina internacional y decoración más clásica. Y en el escenario se encuentra el restaurante Kirei, que es en el que yo comí. Una barra grandísima en la que los especialistas en sushi y comida Kabuli van preparando los platos. Podéis elegir sentaros en la misma barra (a mi esta disposición me gusta porque me gusta ver lo que hacen y tener cerquita el sushi) o sentaros en una mesa. Los vinos del restaurante también son muy buenos, y los postres no se quedan cortos. Yo me tomé una pasta de arroz rellena de fresa que estaba muy buena, y de sobremesa un té de jazmín.
Además después de cenar podéis pasaros por el Pink Lounge, que hacen unos cócteles bastante buenos y cierra sobre las dos de la mañana, para terminar una noche tranquila. Te bebes el cóctel con el dj pinchando de fondo. La verdad es que mi experiencia fue muy buena.
Para llegar no tuvimos problema, cogimos el tren hasta Recoletos y caminamos un poco, y al volver, como la zona es de mucha afluencia encontramos taxi sin problema ninguno tampoco.
El precio en Kirei es de una media de 50€ y los cócteles rondaban los 10/12€.
Los camareros fueron muy educados y muy serviciales.