No comprendo su èxito.
Ciertamente está siempre abarrotado incluso con cola en la calle, su situación y sus precios lo propician, el menú del día es en la actualidad, Julio 2006, de 8,10 euros.
El menú que comí la vez que he ido era el siguiente, de primero ensalada, hojas de lechuga, algo de bonito y poco mas, regular aliñado por cierto, de segundo ragut de carne, seis o siete trocitos de carne y cuatrocientas zanahorias baby, de todos modos estaba rico, de postre dos bolas de helado, el vino de garrafón.
El local en plan moderno, minimalista, muchas mas mesas de las que debería, como en casi todos los restaurantes de Madrid, al entrar entre las mesas le pasas el culo, con perdón, por encima de la comida del comensal de la mesa de al lado.
En resumen bien si quieres gastar poco dinero por el centro aunque por la zona, mas hacia Chueca, existen restaurantes que ofrecen comida por el mismo precio mucho mas consistente al menos, os recomiendo El Bierzo en la Calle de La Libertad si no teneis muchas pretensiones.
Su cocina es algo innovadora y no es caro en absoluto, para ser Madrid. Todo el que va acaba repitiendo.
Tanto este sitio como su homólogo (La finca de susana) están siempre abarrotados de gente, hasta tal punto que no reservan:hay que llegar, hacer fila y tener suerte.
Los nombres de los postres, sorprenden y no sabes realmente de que se trata hasta que le pides a uno de los múltiple camareros orientales que te explique exactamente de qué se trata.
La relación calidad/precio es buena.