En Gijón se ha abierto recientemente un restaurante ( y algo más) que bien podía ser de Madrid o Barcelona por su modernidad. El Gallery ( wwww.galleryartandfood.com) es algo más que un restaurante, como podeis comprobar si entráis en su página web: restaurante,bar de copas, reuniones de empresa,...
Nada más entrar en el local accedemos al bar, una pequeña barra pero un local muy grande con mesas, sillas y sofas de diseño para disfrutar de una copa antes de pasar a cenar o en cualquier otro momento.
Desde el bar se puede pasar al sala de reuniones (que no ví) y también al restaurante. Centrándonos en este último decir que también es un local muy grande, con amplia separación entre las mesas que da sensación de comodidad y a la vez de un "poco" de intimidad. La decoración es muy moderna: de las paredes cuelgan cuadros de la exposición que en ese momento estén mostrando (cuadros que se venden pero no me gustó ninguno). Las sillas son muy originales, cómodas y de diseño. El local parece tener 2 partes: una primera según se entra y hacia el fondo de la sala una tarima un par de escalones más alta.
Pasando a la cena voy a empezar por la bebida:la carta de vinos es inmensa, es más bien un libro. Yo no escogí el vino esta vez pero la selección es amplia y nosotros probamos un catalán estupendo.
La carta de platos te la presentan de forma original con una cubierta de cartón. En la carta puedes escoger entre varios menús degustación de distintos precios ( 40, 60, 100 ) y después tienes entradas, carnes, pescados y postres. Para cuatro personas nostros pedimos 2 entradas para compartir y despúes un plato para cada uno.Las entradas fueron: un foie muy bueno y panceta con aceite de cacahuete, teja de parmesano y verduras. Estaban buenísimas y lo mejor que es que ya te las reparten a cada uno en su plato, con lo que la cantidad es superior a 2 típicas entradas para compartir. Antes de traernos las entradas nos ofrecieron un aperitivo que no tuvo mucho éxito.
De segundo plato yo pedí lomo de bonito marinado en aceite de cacahuete y con helado de romero. El bonito estaba exquisito, un poco vuelta y vuelta y crudo(lo justo) por dentro.Otros pidieron platos de cochinillo, solomillo y otro pescado. Siempre bien presentados y acompañados.
Lo único que me pareció ridículo es que a todos los platos les ponen "nombre".
El servicio es atento, siempre ofreciendo hasta 6 tipos distintos de pan. Tomamos 2 botellas de vino y nos pusieron copas nuevas para la segunda.
Antes de los postres nos invitaron a un vino dulce tipo Pedro Ximenez. Cuando acabamos de cenar, también nos invitaron a tomar un copa en el bar.
Entramos a las 10:30 en el local y salimos de allí a las 3:00.
El precio es caro, pero para ocasionas especiales creo que merece la pena, por la originalidad del sitio, el trato, ambiente y por supuesto la comida . En la cocina parece que el cocinero del Paladares es el que ha trazado las líneas a seguir, o sea que, si te ha gustado el Paladares, debes probar éste.
- El 50% de los comentarios lo considera con buena relación calidad / precio.
- El 40.9% de las opiniones recomendarían el restaurante a un amigo.