Sencillamente estupento.
No os asusteis al entrar, sobre todo los finoLISSSS. Con que pidais el menú del día cuando vayais ya está más que requetebien.
Es cocina casera; el comedor no tiene nada que ver con el bar de la entrada (aunque a mi ese "furribuli de gente lugareña me ENCANTA").
Os atenderán muy bien. Y repito, no exigir más de lo que os pueden dar, así mantenemos estos pocos sitios en donde los grandes paladares comedores pueden ir. Gracias Oscar Montes.