Restaurante de nueva apertura, ubicado en las antiguas instalaciones de la Sidrería Vallina, justo antes de llegar a Posada.
Se trata de un restaurante con parrilla, con buena carta y a precios razonables. Los platos, bien preparados y bien dotados, siendo las raciones bastante abundantes. Los chipirones a la plancha, muy ricos y limpios, y las costillas de cerdo a la parrilla, nos sorprendieron por la cantidad de carne que tenían.
Dispone de amplio aparcamiento y comedores, aunque el "pero" sería para el hecho de que a la entrada del restaurante tienes una carta con precios y luego la carta que te dan dentro difiere en algunos platos y/o precios. Incluso, siendo dos, nos dieron dos cartas en las que el mismo plato tenía distinto precio. Otro pero serían los postres, un pelín caros para la cantidad de los mismos. Aunque no estaban más, creemos que el lugar ganaría mucho si mejorasen sus postres...
Habrá que volver para valorarlo más a fondo, pero a priori parece un buen sitio donde acercarse a comer.
- El 53.3% de los comentarios lo considera con buena relación calidad / precio.
- El 60% de las opiniones recomendarían el restaurante a un amigo.