El restaurante La Kabaña es un lugar con mucha tradición y nombre en Navia, con muchos años sirviendo a la hostelería en todas sus vertientes (restaurante, asador, hotel rural).
Aun así, después de haber visitado el lugar en varias ocasiones, he de decir que la última de ellas salí bastante defraudado del lugar, no por la comida (deliciosa y debiera felicitarse a la gente de cocina), sino por el servicio que prestaron sus camareros. Es cierto que el comedor se encontraba completo, pero hay ciertos detalles que no se pueden permitir cuando se regenta un local con esa fama:
- No se puede permitir que entres con tu pareja en el comedor, te quedes allí en medio de las mesas y ningún camarero te indique dónde puedes sentarte o si tienes que esperar por una mesa. Estando de pié, nadie nos atendió, ni siquiera pasando varios camareros por donde estábamos.
- No se puede permitir en un restaurante que sirvan menú del día, que éste no venga detallado en la carta, o en su defecto, que el camarero que te lleva la carta, no te diga ya en un primer momento qué tienen de menú del día. Considero que esto es obligatorio en un restaurante que sirve menús.
- Más grave es que, cuando un camarero va a ponerte los cubiertos, le preguntes por el menú del día y te respondan que "ahora no", y que te pases 15 minutos de reloj para saber qué tienen de menú. Lo mismo le cuesta decirte "ahora no" que decirte "macarrones y escalope".
- No se le puede responder a un cliente que pide una fabada: "hoy no hay, la hay cuando cuadra, unos días si, otros días no, es lo que pasa" ¿y que pasa si yo iba con la única intención de pedirme una fabada? ¿me levanto y marcho?
- En Asturias es imperdonable servir la sidra como la ví servir ayer en La Kabaña: con tapón de estos de plástico para escanciar y tirando la sidra directamente sobre el vaso horizontalmente colocado sobre la mesa. Es decir, como si te sirvieras vino levantando 15 centímetros la botella. Esto en Asturias es vergonzoso.
- Otro detalle que no nos gustó: tras acabar la comida, viene la camarera y nos pregunta: "¿qué queréis de postre?" Así, sin más. Joder, primero tendremos que saber qué tenéis ¿o no?
En definitiva: el local, perfecto. La cocina, buenísima. El servicio, muy deficiente. Espero que esta pequeña crítica sirva para que los responsables de La Kabaña se pongan las pilas, si quieren estar a la altura de sus competidores en la zona: El Salón, La Quintana,...
La Kabaña está a dos kilómetros de Navia, más concretamente en La Colorada, junto al restaurante hotel Blanco.
- El 56% de los comentarios lo considera con buena relación calidad / precio.
- El 48% de las opiniones recomendarían el restaurante a un amigo.