En pleno Barrio Húmedo,en la famosa plaza de los vinos donde todos los bajos son bares, mesones o restaurantes.
Local con varias salas en diferentes pisos, decorado en estilo castellano, tiene un comedor pequeño muy acogedor en la planta baja.
Cubertería y vajilla simplemente correcta, personal amable y atento.
Recomendable su lechazo asado, tambien me gustan sus carpaccios, aunque este es un plato de difícil catalogación.
Precio aproximado, sin pasarse en el vino, entre 25 y 30 euros por persona.