Restaurante situado muy cerca de la plaza principal del pueblo.
Tiene dos comedores,uno imitando una antigüa bodega cons sus cubas, de aquí su nombre, y un local anexo al otro lado de la calle que utilizan cuando se llena el primero lo cual suele suceder con frecuencia.
Es uno de mis preferidos en mis viajes entre Madrid y Asturias, si sales entre la una y las dos de Madrid es la parada perfecta.
Su especialidad es el cochinillo en horno de leña que suele estar muy bueno, un problema, si llegas un poco tarde seguro que ya no lo encuentras sobre todo por semana, si es así decideté por la ternera de Avila que tampoco está mal, son raciones amplias acompañadas de patatas y ensalada.Correcto en general.
Correcta bodega, precio medio, unos 30€ por comensal, solo un problema está demasiado cerca de Madrid y ya sabeis lo que esto significa, aglomeración y difícil aparcamiento.