Local situado en la zona antigüa de Barcelona muy cerca del Barrio Gótico y de Las Ramblas.
Su característica principal es que está decorado con los objetos personales de Frederic Soler "Serafí Pitarra", considerado el padre del teatro catalán que, además, era relojero y este local era su taller y donde celebraba sus tertulias literarias, tiene tres salones que cuya capacidad varía desde los 12 a los 30 comensales.
Vajilla y cubertería correctas y muy buena atención, comedor, al menos en el que estabamos algo angosto.
Se define como de cocina de mercado, tiene una carta amplia y bien presentada.Calculo un precio de entre 25 y 30 € por comensal.
Tiene un menú de mediodia muy correcto por 10 €.
Fué inaugurado en 1890 y es un restaurante muy peculiar tanto en su ambiente como por las personas que se suelen encontrar en el.