Hoy estuvimos comiendo el menú en casa Migio. Pedimos cuatro menüs; siendo cuatro personas, el plato que nos pusieron de primero de jamon, lomo, salchichón y chorizón fue un poco escaso; luego una ensalada pequeña para los 4 de lechuga, tomate y cebolla, el aceite no era oliva virgen, y la lechuga y tomate bastante corrientes. El cordero, unos trozos donde la mayor parte era piel, apenas carne, y además chamuscada y seca. El postre rico, pero también muy pequeño, aunque, eso sí, el plato grande. El vino sí que parecía bueno, café y chupito. Todo ello, 28 euros por cabeza. Pues nada, hemos ido a comer un cordero a un sitio que pensábamos que era su especialidad, y hemos comido el peor cordero que hemos comido nunca. Una gran decepción, Casa Migio.