Restaurante en el centro histórico de Toledo.
El local en el que cenamos está situado en un primer piso, es pequeño pero con la suficiente amplitud para comer con comodidad, el servicio muy atento, el servicio de mesa muy correcto, en suma un sitio agradable, claro que era un miércoles por la noche y casi no había comensales.
Por una extraña asociación de ideas, eramos diez personas, acabamos comiendo todos cochinillo al horno, estaba en su punto y delicioso, los entrantes que pedimos muy variados y de buena calidad, probad la morcilla,tambien nos pusieron un buen queso y algunas otras cosas que siento no recordar.
No puedo deciros los precios por que no ví la factura, de todos modos los precios de la carta no son baratos, por lo que pude ver la ración de carne anda por los 16-17 euros, caro para mi gusto pero es lo que hay, se nota la influencia de Madrid ya que con el AVE se tarda menos de media hora, calculo unos 30 euros por comensal.
Es un restaurante aceptable