Situado en la parte baja de Toledo cercano a la estación del AVE.
Es un mesón que tiene un bar a la entrada a continuación un local para menús y después una sala para comer a la carta, este último local está decorado con motivos de caza y presenta una buena colección de escopetas, las mesas amplias y suficientemente separadas, el servicio de mesa correcto, servicio atento y profesional.
Comimos un grupo de unas doce personas, entrantes variados, recomendables los buñuelos de bacalao y el queso,de plato principal casi todos comimos carne regada con vinos tintos de la zona, nadie se quejó lo cual es un buen síntoma, raciones abundantes y correctamente elaboradas, como todos los restaurantes de la zona algo caros para lo que ofrecen, calculo entre 25 y 30 euros por comensal.
Puede recomendarse aunque me imagino, no conozco excesivamente la zona, que habrá bastantes de su estilo.