La calle Bordadores es una travesía de la calle que va desde la Puerta del Sol hasta el Teatro Real, creo que se llama la calle del Arenal.
Es uno de los embajadores, junto con Casa Parrondo, de la cocina asturiana en Madrid.
El local es amplio y bien acondicionado, aunque su entrada no lo haga prever.
Las paredes están decoradas con infinidad de fotografías de los personajes que en el han comido junto con quien lo regentó hasta su fallecimiento, Vicente Caso, hoy lo regentan sus hijos.
Comimos el menú del día, que ofrecen por semana a 16 euros, y en este y no como en otros que se autodenominan de cocina asturiana, en efecto, los platos eran como los que se pueden encontrar en cualquier lugar de Asturias, de primeros fabes con almejas, callos con garbanzos y no recuerdo que otro, de segundos carne guisada, lacón asado y bonito con tomate, de postres los típicos, arroz con leche, flan, natillas y algunos mas.
Se puede ir, las raciones son abundantes y bien elaboradas y el precio, para lo que se estila por la zona, contenidos, no me fijé en los precios de la carta.
Ya se que parece una tontería que un asturiano vaya a comer cocina asturiana a Madrid, pero a veces las circunstancias obligan y es bueno hacer propaganda de nuestra región cuando hay comensales de otras zonas, como ya he comentado en otros casos la mayoría de los que se denominan de "cocina asturiana" por el centro de Madrid dan pena, en este caso al menos a mí no me defraudó.