DECEPCIONANTE
Hemos ido a un banquete de comunión el pasado 12 de junio. Pensábamos en comer con un punto de calidad que no encontramos. De primero una crema de nécoras bueno, pero templado. Después, una ensalada de jamon y langostinos que sí estaba buena, en su punto. Lo malo fue la lubina con patatas panadera: pasada de punto a dolor y las patatas como un potaje, desaboridas y ¿caldosas?, duras,... El lechazo no estaba jugoso, ni sabroso y el acompañante de sabor a ¿naranja?. El postre a base de fresas sí que estaba bueno, con sabor entre ácido y dulce y muy refrescante. El servicio, que se supone que repetía, más bien volaba y no mostraba interés en esa degustación por segunda vez del palto (no me extraña porque no estaba para lucirse). No se distingue mucho de La Lupa y resto de restaurantes de "batalla" en un día como ese (los papás estaban encantados el día que probaron el menú, pero no estaban a gusto el día del banquete). Lo mejor, la sobremesa, en una terraza agradable y un Gin Tonic buenísimos.