Es un pequño y acogedor restaurante, bien acondicionada, en una céntrica zona de Madrid.
Como su nombre ya hace prever su especialidad es la cocina catalana.
Los precios son, a mi entender, excesivamente elevados, como ejemplo os ofrezco lo que nos cobraron 2 raciones de pan, 1/2 ración de caracoles, 1 exqueixada, 1 ensalada Xató 1 botella de Raimat tempranillo y dos infusiones, 70,19 €, teniendo en cuenta que no tomamos segundos platos me parecio el precio alto, el problema suele aparecer por que en Madrid con las bebidas y las infusiones se pasan "cinco pueblos", las infusiones a 2,10€ y el vino 18€,excesivo a todas luces.
Mi valoración, si te gusta la cocina catalana y estas bien "forrado" recomendable.