Hola a todos:
Me hacía ilusión asistir a una espicha de familiares y amigos en el Restaurante Bellavista. El entorno, en una zona preciosa con vistas a la Bahía de San Lorenzo, era el enclave perfecto para poder disfrutar de una velada como fin de la temporada estival. Como quiera que extenderme aquí con todos y cada uno de los detalles de la cena sería tedioso, prefiero simplificar y a grandes rasgos explicaros lo que aconteció:
Una vez llegados todos los comensales, la organización del restaurante nos tuvo cerca de una hora esperando para servir las viandas que, dicho sea de paso, eran pobres y escasas. La tranquilidad y sosiego que se tomaron para servirnos se convirtieron en prisa y desazón cuando, de repente y sin mediar palabra, las camareras se dispueron a recoger y se llevaron todo, ABSOLUTAMENTE TODO, de la mesa. Cuando digo todo, incluyo servilletas, vasos y botellas de agua. Con una diligencia y premura digna de libro Guiness prepararon los cafés en la barra y sirvieron algún chupito. Cuando, transcurridos veinte minutos, nos dirigimos a la barra a solicitar nuestro chupito nos indicaron que ya se habían servido con anterioridad y que si queríamos pedirlo teníamos que abonarlo como extra. A pesar de que le indicamos a la camarera que era imposible, que no habíamos tomado chupito, tuvimos que abonarlo. Pero no acaba ahí todo, media hora antes de que transcurriese el tiempo que teniamos contratado nos dicen que ya se ha acabado la fiesta (por supuesto, la sidra también). Bueno, no quiero extenderme más porque podría aburriros, pero ciertamente y como indica el nombre del establecimiento lo único bueno del local es la vista.
- El 58.3% de los comentarios lo considera con buena relación calidad / precio.
- El 50% de las opiniones recomendarían el restaurante a un amigo.