Está situado en pleno centro de Haro, comedor tradicional en un primer piso, servicio de mesa correcto.
Me sorprendió que un martes tuviera cola en la entrada a la hora de comer.
Sirven un menú del día a 11 euros muy correcto que parecía era lo que predominaba, no obstante tienen una variada carta a precios razonables.
El menú que comí constaba de una parrillada de verduras muy abundante y bien condimentada, de segundo una chuleta de ternera y de postre ya no recuerdo pero tenían variedad.
El problema es comer en La Rioja, ir de camino y tener que comer con agua, pero que le vamos a hacer, los puntos son los puntos.
En resumen un restaurante correcto y económico.