Es un acogedor restaurante situado en pleno paseo marítimo de Torrevieja, adecuadamante decorado y con terraza exterior.
Correcto, tirando a buenos, su mantelería y vajilla.
Servicio atento y amable.
Tardan excesivamente en servir, cuando cenamos no había muchas personas y sin embargo tardaron un buen rato en prepararnos los platos.
Correcta relación calidad/precio.
Cenamos una fritura de pescado, simplemente correcta, una zarzuela mixta de pescados, abundante y bien cocinada, una botella de barbadillo, un café irlandes y el servicio, total 52.64 €, precio de octubre de 2006.
Me ha sorprendido la calidad de los restaurantes de tipo medio de esta zona, algunos restaurantes asturianos deberían copiar de ellos sobre todo en lo que se refiere a las mantelerías,
vajillas y cuberterías, ni en uno solo de los que visité, y como vereis fueron varios, me pusieron los dichosos manteles de papel y las copas eran adecuadas para los vinos que servian y no cualquier cosa de cristal.
Es un restaurante que puede recomendarse