El restaurante está situado muy cerca de la confluencia de la calle de Hortaleza con la de Fernando VI y muy cerca de la plaza de Santa Bárbara.
Es un restaurante de especialidades italianas, con unas quince mesas y decoración intimista, el servicio suele ser rápido y atento y su cubertería y mantelería son buenos.
Calculo en unos 25-30 euros el coste por comensal, tener en cuenta que casi nunca como postre, solo café.
Suelo comer sus carpaccios que me gustan, el otro día probé un risotto di mare y también estaba bien, dice que son especialistas en ossobucco pero la verdad es que nunca lo he probado, tambien preparan correctamente las pastas.
Se come correctamente, sin alardes.