Es una sidrería-restaurante ubicada en los bajos del hotel del mismo nombre.
Se encuentra en el núcleo urbano de Colunga, se coge la desviación hacia Lastres y a pocos metros se encuentran los indicadores.
A la entrada tiene una barra con unas pocas mesas y adosado, separado por un biombo, un pequeño comedor para unas veinte personas, la mantelería, cubertería y vajilla correctas sin alardes, el servicio bien.
Tambien tienen para el verano una amplia terraza y un comedor a la intemperie bajo un horreo.
Aparte de la carta los fines de semana suelen tener dos menús, el de la comarca de la sidra y el especial de fin de semana ambos a 15 euros (Noviembre de 2006).
El primero constaba de sopa de marisco, fabada y arroz con leche,de bebida sidra, el segundo de paella,cordero y postre,bebida vino, los dos abundantes y sabrosos, incluian tambien los cafés, supongo que los variarán ya que es la tercera vez que lo visito y los menús eran diferentes.
Correcta relación calidad/precio, puede visitarse.