El restaurante se encuentra ubicado en los bajos del Hotel San Jacobo, muy cerca del estadio de San Lázaro y del Palacio de Congresos y Exposiciones.
Es el típico restaurante popular con unas instalaciones modestas pero decorosas, el servicio de mesa acorde con el local y sus precios razonables.
Tiene menú del día a buen precio y con varios platos para elegir, si se está por los alrededores y no se quiere gastar mucho dinero está bien.
No recuerdo lo que comimos lo que quiere decir que no había nada que destacara ni que desentonara. El típico sitio para una comida rápida sin muchas exigencias.
El personal muy atento.