Es un local que tenía cierta fama en la ciudad por sus asados, recientemente ha cambiado de dirección y ahora está regentado por portugueses.
El local es modesto sin muchas pretensiones de momento, el servicio es amable y correcto.
La carta que presentan es bastante amplia y en ella destacan las especialidades portuguesas, fundamentalmente los bacalaos y los arroces.
Los precios son muy asequibles, como ejemplo las raciones de bacalao, muy sabrosas y abundantes, varian entre 9 y 10 euros, probé su arroz de marisco, os recomiendo que probeis los arroces que preparan los portugueses, no tienen nada que ver con la paella, suelen ser caldosos y, en general, están muy buenos.
El precio para dos personas fué de 32,50, las raciones abundantes.
Su carta de vinos muy corta, da la impresión de que están en periodo de asentamiento y aún no arriesgan.
En resumen restaurante correcto para tomar un buen arroz o un buen bacalao a precios asequibles.