Hace un par de años comí en El Guernica una paella por 25€ No era barata, pero en Asturias el arroz suele pagarse caro, y este llevaba bastante marisco, incluido un bogavante. Hoy decidimos volver y encargué una paella por teléfono. Cuando llegamos el maitre nos dijo "¿Habían encargado un arroz con bogavante, verdad?" "No, era una paella.", contesté "Bueno, eso...", dijó un poco cortado. Me quedé con la mosca detrás de la oreja y mientras esperábamos miré la carta. La clasica paella había desaparecido, y el arroz con bogavante lo cobraban a 35€ ración, un precio claramente excesivo (en otros sitios ronda los 25€). Cuando llegó el arroz, era bastante inferior al de hace un par de años, tenía el bogavante, cuatro almejas contadas y algunos langostinos pequeños. Además, no tenía mucho sabor y estaba ligeramente pasado.
Deduzco que la estrategia de este restaurante ante la crisis es esquilmar al cliente. Desde luego, yo no volveré, y no se lo recomiendo a nadie, no sólo porque todo es carísimo (calamares 20€, pescados 27€, postres 7€) sino porque lo mínimo que podría haber hecho el maitre es advertirme cuando llamé por teléfono que no sirven paellas. Por lo demás, el servicio es bueno y las vistas, excelentes, pero eso no es suficiente para acabar pagando 51€ por persona. Por mucho menos se puede comer igual de bien o mejor en Luanco.