Está situado al comienzo de la zona comercial junto al mayor parking de la ciudad.
Su decoración quiere imitar un refugio de cazadores, una amplia barra a la entrada y en un nivel mas bajo el comedor con unas quince mesas.
Aunque tiene un poco de todo en su carta por lo que pude observar su especialidad son las ensaladas, muy abundantes y sabrosas, y los platos combinados a precios asequibles,el resto de la carta me pareció excesivamente caro.
En resumen, ni fu ni fa.