La situación del restaurante está bien, cerca de una playa muy visitada. Pero lamentablemente el servicio deja mucho que desear. Dejando de lado que los precios son relativamente altos, no pudimos degustar ni un plato ya que se negaron a servirnos, dándonos como explicacion que habiamos pedido poca comida (6 platos para 5 personas). Si vas alli, que sea con mucha hambre (entrada, 1er plato, 2do plato, postre) y el monedero bien lleno de Euros! Antes de servirte mirarán tu monedero y si no lo ven muy llenito, te ensenarán la puerta!
En resumen: creo que se han fijado por mesa unos 100 Euros, y si no lo alcanzas, que conste que no te echan, pero no te van a servir más que agua!
Experiencia vivida el 4 de agosto del 2007.