Increíble. Realmente increíble lo que hemos vivido en esta famosa confitería de Ribadesella, y que me llevan a escribir esto y desaconsejar rotundamente este lugar:
3 de Agosto. Víspera de las piragüas. Entramos con intención de tomar un café y un pastel. El local se encontraba bastante vacío, con tan sólo unas 3 ó 4 mesas ocupadas de una quincena que tienen. Nos dejan el café en la barra, a pesar de que habíamos indicado nuestra intención de tomarlo en una de las mesas. Nos sirven el café en vaso de plástico. Inicialmente, sin cubiertos ni azucarillo, que hubo que pedirlos posteriormente. Luego, el pastel: tienes que ir a otra barra. Nos lo ponen en plato de plástico e inicialmente, también sin cubierto.
Total, tenemos que ir deambulando de una barra a otra para recoger nuestro café y pastel, luego subírnoslo nosotros mismos a una mesa, a pesar de estar el local casi vacío y tener personal suficiente.
Ticket: 2 EUR el café + 2,5 EUR el pastel. Un auténtico robo en tales circunstancias.
Comentándolo posteriormente con un conocido de la zona, nos indica que en esa confitería te cobran distinto si eres de Ribadesella o no. Igual estás tomando un café, y ves cómo al de al lado le cobra diferente que a tí, aun consumiendo lo mismo.
En fín, cada uno que lleve su negocio como quiera. Yo como consumidor expongo mi opinión. Al acabar nuestra consumición quisimos comentar al propietario el tema de los cubiertos de plástico en una confitería de ese tipo. Faltó tiempo para que el susodicho montase en cólera, nos dijo que él en su casa hacía lo que le daba la gana, no dejaba hablar, sólo gritaba y gritaba. Hasta tuvimos que aguantar algún insulto suyo. Allá ellos, la gente que estaba allí pudo ver perfectamente la reacción suya y la actitud nuestra, que era de respeto y para nada provocadora. Nos indicó que no nos dejaría entrar más en su local.
Ante esta actitud chulesca y prepotente, pedimos la hoja de reclamaciones, que hemos entregado al Principado de Asturias (Num registro: 200700100000151). Probablemente no sirva de nada, ya que esta gente tiene más poder del que pensamos. Por eso hago uso de esta web para advertir sobre esta gente... ¡¡que sólo le hicimos un comentario por utilizar cubiertos y vajilla de plástico!!
Quería comentar también que este señor tiene un auténtico monopolio en Ribadesella, ya que todas las confiterías son suyas. Todas, excepto una, de corte un poco anticuado pero con pasteles que nada tienen que envidiar a los de Nerian, y eso sí, atendiendo con la atención y respeto que cualquier cliente se merece. Se trata de la confitería Ramonín, donde SÍ os recomiendo que acudáis si no os importa que el local esté un poco desfasado.
- El 52.6% de los comentarios lo considera con buena relación calidad / precio.
- El 57.9% de las opiniones recomendarían el restaurante a un amigo.