Restaurante para los cinco sentidos.
- Gusto: la calidad de la materia prima se nota, pero la mano del Chef es la guindilla del pastel.
- Olfato: Tanto los platos para compartir, como los segundos y especialmente los postres..dejan poco a la imaginación.
- Vista: incomparable marco desde la sierra, hasta el Madrid del que tanto nos cansamos,pero tanto nos gusta admirar.
- Tacto: la remodelación que ha sufrido el restaurante, aporta un toque justo de sencillez y elegancia.
- Oido: el fondo de música que ponen tanto en la terraza como en el interior, hacen que sea una velada especial.
El precio desde 40 euros, según el vino y los platos para compartir que se pida.
El servicio y la amabilidad de sentirse muy bien tratado.