Se conoce también por El Museo de la Cerveza, en pleno centro de Madrid es una opción aceptable para una comida rápida.
Está decorado totalmente con cosas relacionadaas con la cerveza, las mesas colocadas en compartimentos para tres personas, manteles individuales de papel y personal atento, tienen un comedor en el primer piso pero no subí a verlo.
Menú del día decente a un precio mas bien barato, 9,30 euros.
Reminiscencias de cervecería alemana, recuerdo que comí una variedad de ensaladas, de segundo codillo al estilo alemán y el postre que no recuerdo, regado con una buena jarra de cerveza.
En resumen, nada excepcional pero se puede ir tranquilamente.