Bien de comer; HORRIBLE el trato y la atención prestada.
De comer: un pulpo de pedreru sobre pure de patata con pimienta y aceite de oliva para compatir; el pulpo en su punto y el pure también bueno. Después un bacalao en su pil pil con boletus y trigueros, muy bueno, todo un acierto y lo mejor que comimos. Y un chuletón de buey con patatas fritas; aunque no sea un plato donde haya lugar para muchas sorpresas nos resultó sin gracia, la carne regulera y las patatas de aspecto como el de las congeladas. De postre un brownie con chocolate; chocolate? donde?? el plato manchao con chocolate? ah, eso si.
Pero lo peor fue el trato dispensado. manteles de sobre-mesa de menú del dia cuando había mesas montadas con manteles de tela. le sugerimos que un mantel de tela iría más en comunión. No entendimos bien el por qué de esa discriminación. Hay clientes de 1ª y clientes de 2ª? en base a qué? prejuzgando.
Tenían una cierta prisa por que acabáramos, con el último trozo de brownie aún decidiendo para quién era, fue para el camarero: nos retiraron el plato de postre. Nota: ni era excesivamente tarde ni éramos los últimos de filipinas en el local. Bueno, en cuanto a consideración si que debíamos de serlo.
No saben si queríamos chupitos o vino dulce (q constaba en la carta de vinos): No preguntaron. Para acabar, nos gastamos 100 € para 2 personas y no invitaron ni a la copa del vino que nos tomamos antes de sentarnos a cenar.
Grotesco el nivel de profesionalidad para un sitio de esos precios. Mäs que decepcionante la atención prestada, indignante. NO RECOMENDABLE.