Es el restaurante mas clásico de Belmonte de Miranda.
Como ya os he comentado lo apetitoso del menú de fín de semana en muchos restaurantes asturianos hace que no preste mucha atención a la carta, en este caso no iba a ser menos, aunque eché un ojeada a la carta al entrar y sus precios me parecieron muy asequibles. El personal atento y amable, quizá un poco eso en plan compadre. El servicio de mesa correcto.
Como ya os he dicho me incliné por el menú de fín de semana, de primeros tenían sopa de pescado y pote de berzas y de segundos rabo de toro (o vaca, vete a saber) o carne guisada.
Si el pote de berzas estaba sabroso, ya sabreis que el pote de esa zona es de berzas y no lleva fabes, el segundo plato que pedí, rabo de toro guisado, estaba aún mejor, y no es una cuestión baladí, ya que desgraciadamente en muchos menús del día el segundo plato cae en picado en calidad, de postre pedimos varias clases de tartas para probar, os recomiendo la tarta de almendras con cabello de angel.
El precio con vino o agua y café 15 euros, muy buena relación calidad/precio.
Como anécdota creo que este es el restaurnte número 500 de la guia, esto empieza a tener entidad a salvo de los "graciosos" de turno que solo se dedican a incordiar.
Se me olvidaba, reservar, cuando fuí era un sabado y estaba lleno el comedor por lo que tuve que comer en uno abierto al lado de la barra del bar y resultaba bastante ruidosos.