Buenísmo. He estado muchas veces cenando allí. De los pocos sitios donde la gente no grita y encima te ponen velinas.
A algunos les parece que las raciones son pequeñas para lo que cobran, a mi no, aunque si es cierto que si pusieran algo más no pasaría nada.
Recomendaciones: La Mushaka, los rollitos de parra rellenos, las fatira (empanadillas) de verduras, el Fathé (mushaka hecha con yogur en lugar de con salsa de tomate), la ensalada típica libanesa o de la casa (que como decía el inefable Adnan "tiene mucho mucho perejil"), el homos (paté de garbanzos de entrante); luego en platos elaborados cada día tienen uno o dos distintos, muy recomendables el sufflé de patata y las berenjenas rellenas; los postres deliciosos, yo siempre pregunto si tienen las natillas que acompañan con agua de hierbaluisa(buenísimas).
El café libanés es muy fuerte para nuestro gusto occidental y Adnan nunca lo recomendaba, yo tampoco lo pedí más que una vez.
Adnan era el dueño que falleció el año pasado. Ahora lo llevan su mujer y su hijo que no son de Líbano pero conservan el mismo espíritu en el local que el que le daba Adnan.
MUY RECOMENDABLE.