Siguen existiendo sitios que me sorprenden por la calidad que ofrecen en relación a sus precios.
Es un restaurante con un amplio bar a la entrada y un comedor muy amplio en la planta baja, la cubertería y la vajilla que nos pusieron en el bar, dado que el comedor estaba lleno, de las que no me gustan, pero en fín el precio a veces lo justifica cubiertos corrientitos y manteles y servilletas de papel.
Como muchos sábados me "dedico" al menú de fín de semana, en este caso constaba de tres primeros, ensalada, sopa de marisco o Pote de espinacas con pulpo y dos segundos filete de panga a la romana o pollo guisado, de postres los típicos en Asturias, el vino peleón pero correcto, el café fuera de menú, lo sorprendente es el precio para lo que se estila, 10 € por persona.
La relación calidad/precio excelente, el pote una sorpresa, nunca había comido mezcla semejante y no estaba mal, el pollo, que fué lo que comimos todos abundante y correctamente elaborado.
En resumen por el precio poco mas se puede pedir.