Casa Prado es en mi opinión un buen restaurante (sobresaliente en cuanto a calidad/precio) con eso sí, algún defectillo.
Nosotros (dos personas) comimos uno de menú y otro carta y nos salió todo a un precio ajustadísimo: 22 euros. Comimos una ensalada (muy buena, fresca, bien presentada), un pote de verduras (esto...aún más bueno, sabrosísimo), un rollo de bonito discreto (seco, poco conseguido) y jabalí (éste sí, muy bueno, en su punto). Su tarta de queso es muy, muy buena.
El servicio es atento (no has de pelearte en ningún momento para que te atiendan) aunque apenas se paran en tu mesa (van a todo ritmo y no te atienden con un mínimo de tranquilidad). Pero funcionan bien.
El único detalle realmente feo fue que el jefe...(nos dijeron que sólo en domingo) ¡¡no te deja tomar el café en la mesa!! Para "aligerar las mesas antes" nos explicó el camarero. Para nosotros es algo inaudito y de muy mala educación que le rebaja bastante nuestra puntuación. Una tontería, dado que por ejemplo nosotros lo compensamos...tardando el máximo posible en comernos nuestro postre (por fastidiar, mayormente). Después tomamos ese café en el bar del restaurante. En resumen, un sitio recomendable donde se come bastante, bastante bien (sin delicadezas, comida práctica, real y sabrosa) pero donde si quieres café en tu mesa y en domingo...te fastidias.