De labra se encuentra situado en un espacio de 5.000 metros cuadrados de finca, en los cuales podemos encontrar árboles centenarios y espacios verdes donde poder pasear y charlar, se encuentra rodeado por una muralla histórica pero no se deciros ni la época ni nada de la misma puesto que cuando fui era de noche y no pude leer bien la placa.
El restaurante se sitúa en una antigua casa de indianos: ¿Qué son casas de indianos? Pues antiguamente cuando los Asturianos emigraban a Argentina y volvían con el paso de los años con las arcas repletas de dinero se construían grandes casas parecidas a palacios y a estas se las denominaron de esta manera.
El nombre del Restaurante viene de Rafael María de Labra, político español, que fue nombrado hijo adoptivo de Oviedo en el año 1913 y que fue el que edificó esta casa de Indianos en Oviedo.
Aparcamiento amplio con aparcacoches, aunque si no le quieres dejar tu coche a el aparcacoches pues el te dice donde ponerlo y listo.
Ascensor panorámico, en el cual yo no subí puesto que no es que haya mucho que ver desde allí si quieres buenas vistas te subes al mirador del monte Naranco y punto.
Servicio de recepción: Donde te recogen las chaquetas y donde un chico te atiende amablemente y te dice las reservas libres por si vas a reservar, y si vas a cenar te busca mesa y te informa de todo.
Tienda de merchandising: Donde se venden camisetas, gorras, llaveros…
Es un bar precioso y el camarero es un gran profesional lo mismo te pone un café que te hace unos De Labra" dispone de diferentes salones, mezcla de singularidad y de pertenencia común: el salón principal con capacidad para 65 personas, permite a través de su luz natural el disfrute del paisaje asturiano. Otro salón para 60 personas que cuenta con espacios privados, de cierta intimidad.
Las sillas son comodísimas vamos que no sales con el culo cuadrado como en otros restaurantes con sillas duras y las mesas súper amplias, la mía era de dos personas y parecía de 6 cabía de todo, y nada un ambiente genial, muy limpio todo y el servicio de los camareros genial pero ya os digo que conocíamos a la camarera y la verdad que eso cambia las cosas y un 10 por el servicio sin duda impresionantes.
El ambiente del bar no es muy recargado y la música es así tipo chillout y sin ostentaciones ni pachangadas lo cual es de agradecer.
El bar solo tiene servicio de Barra así que o te lo tomas de pié o tienes que tener suerte de coger taburete sino pides que te pasen al comedor con la bebida y te lo acabas sentada mientras lees la carta.
De Labra" dispone de diferentes salones, mezcla de singularidad y de pertenencia común: el salón principal con capacidad para 65 personas, permite a través de su luz natural el disfrute del paisaje asturiano. Otro salón para 60 personas que cuenta con espacios privados, de cierta intimidad.
Las sillas son comodísimas vamos que no sales con el culo cuadrado como en otros restaurantes con sillas duras y las mesas súper amplias, la mía era de dos personas y parecía de 6 cabía de todo, y nada un ambiente genial, muy limpio todo y el servicio de los camareros genial pero ya os digo que conocíamos a la camarera y la verdad que eso cambia las cosas y un 10 por el servicio sin duda.
Para finalizar recomendar este local al 100%, es diferente, con encanto y la cocina es buenísima