Restaurante tipo Castellano, situado en el centro de Navacerrada (pueblo), una calle detras de la plaza principal. Tienen una extensa carta aunque yo solo he ido una vez a comer de carta y casi siempre de raciones, o el menú del día.
Las raciones, riquisimas, y muy bien la relación calidad-precio, y debo de destacar las raciones de torreznos, tanto los "normales" como los que llaman "light" (aunque de light tienen bien poco, por cierto).
Los menus, ricos, bien cocinados y bastante cantidad, y sobre todo rapido (quizás demasiado), siempre tienen variedad de platos donde elegir y de precio sobre 8 o 9 € si no recuerdo mal.
El trato exquisito, la dueña encantadora, y el camarero, su hijo perfecto en su trabajo, con una excelente memoria para recordar las rondas aunque seais 6 y cada uno pida una cosa diferente, el resto de trabajadores igual de bien,y aunque el bar este a tope siempre atienden rapido y no dejan de ponerte una tapita de algo rico, rico, sobre todo sus fabulosos torreznos.
En verano ponen una pequeña terraza muy coqueta en la que da gusto ir a cenar.
Un lugar totalmente recomendable aunque solo estes de paso.
Para mi un 10.