No conozco la dirección, como referencia os diré que queda muy cerca de La Bolera del Peque.
Tiene un agradable comedor que parece recientemente remodelado, con un único inconveniente para mi gusto no está aislado de la sidrería.
Tambien tiene un comedor mas pequeño que, al menos cuando fuimos, no usaron.
Servicio de mesa, y personal correcto.
Mi comentario ni fu ni fá, al menos en lo que respecta al menú de fín de semana que fué lo que nos animó a entrar.
Pote de verduras o fabada de primero y rodaballo al horno o cordero guisado de segundo mas los correpondientes postres y bebida.
El precio, 14 euros.
El pote de de verduras, solo berzas con compango, no muy allá y excesivamente aguado para mi gusto, la fabada se convirtió, sin ninguna explicación, en fabes con almejas, no estaba mal.
El rodaballo poco cocinado y poco ligado con la salsa, raciónes correctas, el cordero escasísimo, cuatro pequeños trozos para dos comensales.
En resumén, no puedo recomendarlo, por ese precio debería cuidarse un poco mas la comida y no ser tan rácanos.