Sorprende en algunos lugares encontrar locales de este tipo.
Comedor acogedor, decoración cuidada, (observad sus colecciones), trato amable, cuberteria y vajilla correctas y cocina aceptable.
Aunque lo he catalogado como de cocina tradicional tiene toques creativos.
Una buena relación calidad/precio.
Comimos seis personas, dos entrantes para compartir, seis platos principales, dos botellas de vino, un Mencia del Bierzo, mas cafés, agua, etc, en total 141 euros.
En general las raciones abundantes y bien condimentadas, la cecina espectacular y unos callos de bacalao con manos de cerdo que destacaban.
En resumen, por mis referencias, en Villablino no busqueis otro mejor. Recomendable.
Está en la misma carretera general en el centro del pueblo y es tambien hostal.