Restaurante familiar y muy afamado, dicenq ue los mejores platos caseros y típicos de la ciudad eterna. Es una trattoria antigua, sin pretensiones, llena todos los días, la terraza también se llena. Menú de 25 euros compuesto por entrantes, primero, segundo, postre, vino/y/o agua. Es un menú fijo cocinado por la mamma Paola que suele entrar a los comedores a saludar. Todos los platos son auténticos y caseros. Muy bueno todo pero hay que ir con hambre.