A la entrada un pequeño bar casi siempre atestado de gente joven, no da idea de los comedores que tiene mas al fondo del local.
Está cerca de la plaza de Santo Domingo y si os sirve de referencia muy cercano a Casa Parrondo.
Comedores amplios con una buena presentación en las mesas y correcta cubertería, el personal atento y amable, solo un inconveniente los comedores no tienen luz natural, son interiores.
Se dice de cocina gallego-portuguesa, he probado en alguna ocasión el bacalao y sin alcanzar el punto de los portugueses no estaba mal.
Siempre que voy me decido por sus menús del día que suelen variar con frecuencia, no son baratos, 16,95 euros la última vez, pero son abundantes y de muy buena calidad, además suelen ponerte un aperitivo durante la espera y el chupito, el vino correcto.
Tiene tambien una amplia carta con precios en el segmento medio
Para la zona y la calidad de los productos es un local muy recomendable, de hecho he repetido varias veces.