Típica masia catalana en medio del campo, amplios comedores y barra correctamente decorados.
Para haceros una idea lo mejor es que visiteis su página web.
Especialidades catalanas en su carta, comimos escalibada y esqueixada como entrantes a compartir y posteriormente una paella de marisco, en todos los casos raciones correctas y bien elaboradas.
Con el vino y el café pagamos unos treinta euros por persona.
Es un lugar al que se puede ir a comer sin problemas aunque su situación hace que quede un poco fuera de mano si se anda por Salou o Tarragona que son los sitios mas conocidos, de todos modos la zona merece una visita, os recomiendo ir al Monasterio de Santes Creus que no queda muy lejos.