Es un pequeño bar y restaurante gallego, instalaciones modestas, tiene la barra a la entrada y el comedor anexo simplemente separado por un biombo con unas ocho mesas, servicio de mesa y cubertería normalitos y personal atento.
Tiene materia prima de buena calidad y las raciones eran abundantes, al menos el pescado que todos los comensales comimos, según quien nos sirvió directamente traido de Galicia, supongo que Mercamadrid podría decir algo al respecto,en mi caso comí merluza a la gallega y salvo la salsa, demasiado líquida para mi gusto, era de calidad.
De entrantes comimos pulpo, escasito y bastante duro y pimientos de padrón, ración correcta y buen producto.
De segundos como ya os dije una ración de merluza y dos de lubina, buenas raciones, otro comensal no me acuerdo que comió, con un par de botellas de Albariño de la casa, cafés y unos chupitos, 35 euros por cabeza.
Creo que para el tipo de local el precio es a todas luces excesivo pese a la calidad del producto, algunos hosteleros ni se enteran ni quieren enterarse de la situación económica y de que hay que contener los precios, el resultado en el comedor solo estabamos nosotros cuatro.
En suma, buen pescado y precios altos para el tipo de local.