Es un acogedor restaurante con dos comedores y una terraza cubierta, a la entrada una pequeña barra.
Servicio de mesa, cubertería y vajilla buenos, el personal muy atento, claro que era lunes y estabamos solo dos personas en el comedor.
Pasa por ser el mejor asador de Sigüenza.
Me sorprendió la calidad de los restaurantes y la presentación de sus comedores en esta villa, muchos restaurantes asturianos deberían tomar nota de estas zonas que viven de los turistas de fin de semana ya que me comentaron que en esas fechas los restaurantes se llenan, aunque en esta época por semana hay muy escasos comensales, los precios contenidos no deben ser sinonimo de manteles de papel, cuberterías y vajillas de bajísima calidad, cosa muy común en muchos restaurantes y sidrerías asturianos, un comedor agradable siempres se agradece.
La relación calidad/precio me pareció buena.
El menú se compuso de una ensalada de pimientos y bacalao, dos raciones de cochinillo asado, 1 bot. de medio litro de vino de Toledo, no recuerdo la marca, una botella de agua, un postre y dos cafés, nos invitaron a los chupitos, en total 61,53 euros. Las raciones de cochinillo muy abundantes y sabrosas, el resto bien.
En resumen se puede visitar.