Conocíamos el sitio de vista ya que pasábamos por delante de él para ir a comer a otro mesón de la zona. Un día decidimos probar y hemos hecho de La Viña nuestro restaurante de cabecera. Es la esencia de la Casa de comidas asturiana, la comida de siempre sin estridencias ni innovaciones extrañas,... en resumen: el de la buena comida asturiana de calidad.
Por si ésto no fuese suficiente el paisaje es precioso para disfrutar los peques (tienen un parque infantil), los jóvenes y los mayores. El trato es excepcional. Adoramos éste sitio.